jueves, 22 de mayo de 2014

Futuros docentes...


Nuestro trabajo como futuros profesores va más allá de transmitir conocimientos o evaluar los contenidos que nuestros alumnos deben aprender, puesto que es necesaria la educación en valores.
Además del proceso de enseñanza-aprendizaje debemos enseñarles y hacerles descubrir estrategias, comportamientos, actitudes, habilidades…

Los alumnos son receptores de los conocimientos que les prestamos y además con la práctica nos proporcionan a nosotros múltiples aprendizajes. Por lo tanto la relación profesor-alumno es de suma importancia tanto para el profesor como para los alumnos, puesto que facilitan y mejorar la labor pedagógica que pueda existir en el aula. Además los alumnos se muestran cómodos y tienen plena confianza en su guía, por lo que favorece su aprendizaje y desarrollo.

Debemos enseñar el conocimiento que permita a los alumnos aprender por ellos mismos. “Si es necesario limitar los contenidos para centrarnos más en la adquisición de competencias y en la potenciación de los valores, hagámoslo”
Un error que en ocasiones se comete es juzgar a los alumnos siempre las cosas que están mal, y es ocasiones es más importante valorar lo positivo. Y si queremos corregirlos debemos indicarlos que ha hecho mal, y como tendría que hacerlo mejor


No olvidemos que somos una referencia para los alumnos, su guía, su apoyo, sus consejeros, su ejemplo a seguir.




Bibliografía utilizadaALARCÓN GÓMEZ, Pedro (2012): Pedagogía para andar por casa, Madrid: San Pablo.

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